¿Qué es la angustia?

El término proviene del latín: angustĭa, angostura, dificultad. Hay quienes dicen que el origen del término se refiere a la angostura que se siente en el pecho al padecerlo, en el plexo solar. Es un temor opresivo sin causa precisa, dolor o sufrimiento.
Puede tener los mismos síntomas físicos que la ansiedad pero predomina la tristeza y el abatimiento, la amargura a la congoja.

Los psicoanalistas se ocuparon mucho de este tema: S. Freud la define como un “estado afectivo” que conlleva un carácter displacentero. Lacan dijo que la angustia nos cuestiona, nos incomoda y a veces nos moviliza a buscar alguna solución a nuestro sufrimiento. “La angustia es un efecto de displacer más o menos intenso (…) que se manifiesta a la espera de algo que el sujeto no puede terminar de nombrar. La angustia se traduce en sensaciones físicas, que van de la simple contracción epigástrica a la parálisis total, y frecuentemente esta acompañada de un intenso dolor psíquico”. “La angustia es lo que no engaña”, decía Jaques Lacan, te pone frente a la verdad y es incurable en la subjetividad, desde el ego , o sea en lo propiamente humano. Se relaciona con algo más trascendental y pone al hombre frente al sentido de la existencia, de la vida, de los valores de la sociedad.

Desde lo Reichiano, es una sensación interna de tensión acumulada, de no descarga, de bloqueo interno.  También puede aparecer como síntoma de una depresión cuando se abandona el esfuerzo por ser lo que uno no es.

La angustia también puede aparecer por miedo y va de la mano del personaje controlador, preocupado y responsable.

Angustia Existencial

Aparece un sentimiento de vacío, de inseguridad, de no tener donde agarrarse. Se pierde la fe en el mañana, en los hombres, en uno mismo, en Dios. Se pierde el sentido de la vida. No es patológica porque esa crisis te ayudad a recolocarte ante la vida desde tu propio ser.

En este mundo donde tenemos que ejercer el libre albedrío, elegir significa perder algo, perder lo que no se elige. Hoy en día no tenemos nada asegurado, salud, dinero, amor, la vida…Esto genera angustia vital porque la mente se apega y quiere la seguridad. Esta crisis nos lleva a plantear: ¿pero quién o qué soy yo?

Se ha estudiado como la clase media acomodada tiene más angustia porque la comodidad hace que no tengas que estar en el hacer continuamente y te enfrenta con el vacío. Mientras tienes que luchar por sobrevivir la conservación es lo primero. Si ya tienes lo material, lo afectivo, lo laboral resuelto es cuando entras en contacto con la insatisfacción. Toda la vida haciendo triángulos y esto es una vida sin sentido . ¿ Tanto esfuerzo para qué? Y ya la máquina y el sistema te cansan.

Muchas personas vienen a la consulta diciendo que están en crisis. Que no saben lo que les pasa y sobre todo preguntan¿ qué puedo hacer con mi vida? Y no le encuentran sentido a la existencia. Quieren HACER algo y no se dejan Ser. El no saber donde agarrarme , de qué dirección tomar, al tener que abrirse al futuro sin asidero, genera angustia.

Y por último el gran tema que está relacionado con la muerte: qué significa el fin de mi vida, qué consecuencias traerá, cómo me desapego de lo afectivo, de lo material, de lo sensorial que la vida me ofrece.

Ante esto la salida es reconectar con el SER:

  • Desde el impulso de amor-unión: abrirse a la vida, a la compasión, a la Naturaleza, a tus seres queridos, a Dios. Valorar la belleza de la vida y la gratitud.
  • Desde el conocimiento: indagación en el “yo soy”
  • Desde el de libertad-E: fluir, aceptar, ser espontáneo con lo que la vida te trae, no asideros, no apegos.
  • Crear tu vida, tu existencia. No desde la Hª que te ha forjado desde el pasado( la máquina), no desde el miedo al futuro que es una idea mental porque aún o ha ocurrido y te condiciona el ahora, sino desde lo nuevo dela experiencia de cada día ( el que tiene memoria es el ego, el Yo no tiene memoria; es conciencia)

Entonces VIVIR es el sentido de la vida y conocer el SER dejando que éste se manifieste.